
Dicen que las paredes tienen ojos. Que las hojas cargan con la memoria de cada gota que les ha caido y que los arboles recuerdan cada ave que los ha habitado; cada cancion que han escuchado. Dicen que el agua recuerda cada forma que ha tomado, cada vez que ha sido lluvia, y aunque no sea posible habitar el mismo rio dos veces, su entorno si guarda la memoria de tu presencia
Evidentemente, los espacios guardan memoria infinita de cada suceso que ha ocurrido ahi. La paz de olvidar es algo inherentemente humano; solo nosotros necesitamos olvidar para sobrevivir.
Los eventos, se quedan en el entorno en el que ocurrieron para siempre, y si encuentras afinidad con ello, eres capaz de conectar con todos esos sucesos. A veces todos a la vez, de manera torrencial, lo cual amerita cuidado. Si prestas atención, puedes sentir mucho de lo que ha ocurrido en un lugar. A veces hasta lo ves. A veces puedes sentir y ver incluso lo que va ocurrir.
Esto es particularmente notable en lugares históricos, es decir, lugares que ha ocurrido mucho, a través de mucho tiempo o quizás algo de gran magnitud.
Algo adentro de nosotros entiende lo que ha ocurrido en su entorno y quiere saber más sobre ello. Algo adentro sabe que lo que ha ocurrido ahi, es a uno mismo que le ha ocurrido, pues no solo estamos conectados con absolutamente todo, sino que a través de absolutamente todo el espectro temporal; pasado, presente y futuro.

Untitled, 2024
Acrylic on canvas
36″x36″

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